Hoy quiero contarles acerca de esta especie tan conocida por todos: La abuela. Este pedazo de mujerón, madre, esposa y amiga. Esa vieja que seguro mientras leés esto, está pensando en vos. Para aquellos que tienen la suerte de tenerla y también para los que no, voy a tirar un par de cualidades de la mía (que carga 88 añitos) que son tan pero tan de abuela que seguramente las comparten las suyas, queridos lectores:

1. A pesar de que su educación no fue la mejor, es experta en detectar dolencias y enfermedades: si te duele la cabeza es el hígado, por ejemplo. Asimismo, conoce infinidad de remedios caseros: manzanilla para la garganta, aloe vera para las lastimaduras, etc. Defensora a ultranza de la curada de empacho, de la ojeadura y de la insolación.

2. El jardín de su casa es intocable: tiene 200.000 plantas de cualquier especie que le pidas. Infaltable una rosa y alguna de ruda “para espantar las brujas”. También tiene su propio cultivo de yerbas materas.

3. Tiene una varilla, chicote, pedazo de manguera o cualquier otro artefacto similar que agitándolo con su mano, nos hacía temblar cada vez que nos mandábamos alguna.

4. Los utensilios de cocina de la casa de la abuela tienen un gustito y olorcito distinto. Las milanesas las compra todo el barrio en el mismo lugar, pero las de tu abuela tienen ese gustito a “sartén de la abuela”.

5. En alguna esquina de su casa encontramos el altar: Es loca de  los santos, las vírgenes y  los rosarios (siempre lleva uno colgado por las dudas). Se acuerda del día de cada uno y prende velas. Y el de san Cayetano tiene un pancito en miniatura divino que no se cómo se zafó de que me lo morfara cuando era chiquita.

6. Es capaz de tejer lo que sea, mirando la novela de la tarde y cebándote mates con una mano.

7. Es seguro que el día del cumple de los hijos/nietos, se juega una quinielita con los números del festejado, Nación y Mendoza, cabeza y diez y redoblona (no me habrá mandado nunca a hacérsela).

8. Siempre tiene algo de plata guardado: cuando eras chiquito te largaba la chirolita, y ahora de grande te tira un don billetón, a escondidas y como si se tratara de tráfico de cocaína.

9. Se queja siempre del ruiderío de tarros ese que escuchan los jóvenes de ahora. Y cada vez que aparece un culo en televisión su mirada es reprobatoria, y generalmente se le escapa una frase tipo: “Esto es un loquerío de la mierda”.

10. En su época todo era mejor: Los jóvenes no chupaban, las minas no cojían, no habían putos, la gente dejaba las cosas en la calle y no las robaban. En fin, todo lo pasado fue mejor.

11. Tiene una mini-farmacia contenida en un bolsito pequeño. No importa tu dolencia, siempre tiene la cura para vos. Y es a la primera que recurrís en busca de sertal, buscapina o paracetamol.

12. Disfruta a full los cumpleaños, casamientos, fiestas de egresados, en fin cualquier evento que le permita compartir un poquito de tu vida. A tal fin, se hace los rulos (y todas tienen el mismo olor a peluquería en la cabeza), se pinta los labios y se echa algunas gotas de perfume Heno de Pravia.

13. Es capaz de cocinar un almuerzo para 20 gorilas capaces de comer su propio peso en carne a la olla, su lema es “Más vale que sobre y no que falte”.

14. Se mete en tu vida cada vez que puede, te da consejos, detecta a la distancia a los amigos garcas, a las novias putas o a los novios cabrones. Tantas veces te habrás ido puteando a la vieja por metida, para reconocer más tarde que siempre tuvo, tiene y tendrá la razón.

15. Se ha cansado de decirte que estudies, que no seas como ella, que te recibas, que cuándo rendís, que le voy a pedir al santo, que vení que te echo agua bendita y mil etcéteras más.

16. Al pasar el tiempo, si es madre de muchos hijos, llamará a cualquiera por el nombre del otro. A los nietos les repasará la lista de todos los demás antes de embocarle el nombre.

17. Sus hijos y nietos son los más lindos de este mundo infinito punto rojo, dijera Conep. Son los mejores, los más inteligentes, los que más se destacan. No importa si sos Oggi Junco en pinta: para ella sos el más hermoso de la tierra.

18. Siempre tiene algo rico por si decidís ir a su casa y si no en cinco minutos te hace algo, digno del mejor restaurante.

19. A pesar de que su nieto más chico tiene 18 años, es parte fundamental en cualquier juntada su sermón acerca de llegar virgen al matrimonio y respetar esta última institución hasta la muerte. Sinceramente no creo que sea tan boluda de creer que ninguno la ha puesto, me parece que es un método de negación de la realidad.

En fin, esta mujer, esposa, amiga y madre. Señora de delantal eterno, de olor a cebolla en sus manos, hacedora de tantos guisos. Mujer sabia, sin haber terminado la escuela. Mecánica, abogada, doctora sin título. Se casó para toda la vida. Sufrió y vivió. Te cuidó mientras tus viejos trabajaban.

Seguramente algunos la recuerdan únicamente para el día de la madre y las fiestas. Sin embargo ella seguro te espera todo el tiempo. Sus horas únicamente se destejen en el pensamiento de lo llena que estuvo su casa y lo vacía que se encuentra ahora. Anhela que llegues a armarle quilombo, con tu risa y tus apretones. Y detenete un momento a ver cómo le brillan los ojos, apenas le decís: “Abuela, vine un rato”.

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